Pueblo nómada de las estepas rusas que se asentó en una región al norte del imperio Persa que recibió su nombre, Partia.
A mediados del siglo III a. C. irrumpen en la meseta persa y expulsan a los seléucidas y ocupan el lugar de estos extendiendo sus dominios desde Persia hasta la India.
Durante 500 años, la dinastía parta de los Arsácidas, serán los enemigos orientales de los romanos, con los que disputarán Armenia y las tierras entre el Tigris y el Éufrates.
La expansión romana y el sometimiento de los reinos del Ponto y Armenia al poder de Roma y el posterior ataque directo de Craso, muerto por estos en Carres y Marco Antonio obligará a los partos a intervenir directamente contra Roma.
Los partos serán la gran amenaza de los emperadores romanos en oriente.
Las luchas dinásticas acabarán con la dinastía Arsácida en el siglo III, una rebelión de los persas llevará de nuevo a estos al poder, se instaurará una nueva dinastía, la Sasánida, que afirman descender de la aqueménida, la dinastía eliminada por Alejandro Magno.
Bajo los Sasánidas, Persia volverá a tener esplendor y a ser un problema para romanos y bizantinos hasta el advenimiento del islán